El verdadero "fin" de la conquista tradicional fue el sometimiento del alma.
: El libro forma parte de una serie de obras donde Rius cuestiona la legitimidad del PRI (Partido Revolucionario Institucional) y la historiografía oficial, argumentando que las estructuras de poder han cambiado de nombre pero no de esencia. Moraleja de la Obra
Si las armas se calmaron relativamente rápido, la conquista de las almas resultó ser un frente infinito. Los frailes franciscanos y dominicos llegaron con el propósito de borrar el "paganismo" de raíz. Pero el resultado no fue una sustitución, sino una : la Virgen de Guadalupe se posó sobre Tonantzin, los templos se convirtieron en iglesias y los dioses prehispánicos se ocultaron en santuarios secretos.
: Detalla las humillaciones y pérdidas de territorio sufridas ante potencias como Francia y Estados Unidos. la interminable conquista de méxico
Hoy, movimientos como el zapatismo o las recientes protestas por el 12 de octubre (día de la raza, día de la hispanidad, día de la resistencia indígena) evidencian que la memoria es el último campo de batalla. Derribar estatuas de Colón, exigir la restitución del Códice de Tlatelolco o pedir disculpas por las matanzas del siglo XVI no es un ejercicio de anacronismo. Es el reconocimiento de que la conquista no es un hecho archivado, sino un trauma generacional que se reproduce cada vez que un sistema educativo niega la historia real.
Rius describe la llegada de Hernán Cortés no como una gesta heroica, sino como una invasión motivada por la sed de oro y poder. Señala que la religión fue utilizada como una herramienta de control para someter las mentes mientras se saqueaban los recursos.
: Utiliza el lenguaje del cómic y la caricatura para hacer digeribles conceptos complejos de historia y política. El verdadero "fin" de la conquista tradicional fue
Artículo inspirado en la obra de historiadores como Miguel León-Portilla ( La visión de los vencidos ), Eduardo Galeano ( Las venas abiertas de América Latina ) y el pensamiento decolonial contemporáneo.
A diferencia de los libros de texto tradicionales que sitúan la caída de Tenochtitlán como el cierre de un capítulo, Rius plantea que ese fue solo el inicio de una estructura de dominio. El autor divide su análisis en varias etapas críticas:
El imperio español cayó en 1821, pero su estructura extractiva no desapareció. El tributo que los pueblos originarios pagaban a los mexicas primero, y a los españoles después, simplemente cambió de nombre: hoy se llama pobreza, marginación y explotación laboral. Los frailes franciscanos y dominicos llegaron con el
: El autor analiza cómo el imperialismo económico y la dependencia tecnológica mantienen a México en un estado de subordinación similar al de la época colonial. Estilo Narrativo
Mientras exista un solo niño que sea avergonzado por hablar su lengua originaria, mientras un campesino indígena siga siendo el último eslabón de la cadena de explotación, mientras la imagen de la Malinche siga siendo un insulto y no un símbolo de complejidad, la conquista seguirá siendo, dolorosamente, interminable.
Afirmar que la conquista de México es interminable no es un acto de pesimismo, sino de honestidad. Significa reconocer que el México actual sigue siendo, en gran medida, un país colonizado en su estructura de poder, su imaginario y su distribución de la riqueza. La independencia política no trajo la independencia cultural ni económica.